Los recortes en gasto social
empobrecen a las personas y los recortes en inversiones empobrecen a los
territorios.
No me refiero a los recortes que
aprobará próximamente el Gobierno de Rajoy y que se ha cuidado muy mucho de
anunciar durante la campaña electoral.
No me refiero a lo que,
intentando dar la vuelta a la realidad, llaman “reformas” desde las filas del
Partido Popular.
Cuando digo lo de “próximos” no
quiere referirme al tiempo, sino al espacio. Me refiero a los recortes que se
producirán aquí, en Arganda; a los recortes que realizará el Gobierno Municipal
del Partido Popular.
Hace no mucho, al final de
diciembre, el Partido Popular presentó los presupuestos del Ayuntamiento de
Arganda para 2012. En esta ocasión, como acompañamiento, han presentado un
documento con el título de “Plan de Saneamiento Financiero 2012-2014”, que no
es más que el modo de recuperar en tres años el agujero de siete millones de euros, que se ha producido en las cuentas de
2010. Siete millones de euros que son el resultado del despilfarro continuado
de muchos años y que ha ido creciendo como una bola de nieve hasta hacerse
insoportable.
El modo de arreglar este agujero
para Pablo Rodríguez, es muy sencillo: recortes y subida de impuestos; o como
diría alguien del PP: ajustes y congelación fiscal. Parece que unos y otros
hablamos de cosas diferentes.
En definitiva, los ajustes del PP
significan que disminuye el gasto social y que se paraliza por completo la
inversión. Traducida, la congelación de impuestos municipales significa que suben
la mayoría de ellos.
El gasto para 2012 se reduce en
todas las partidas sociales, sin excepción: familia y bienestar social, mujer,
mayores, salud, consumo, cultura, juventud, infancia… en todas; ninguna se
salva de los recortes. En momentos en que el apoyo de las administraciones es
fundamental para que los más desfavorecidos puedan paliar de algún modo la
situación, el Ayuntamiento tiene que solventar el problema de sus 7 millones de
euros y los abandona.
No pensemos tampoco que supone
una prioridad el empleo para nuestro Ayuntamiento. Los fondos en este capítulo
también descienden, aunque hay dos concejalías, la de Formación para el Empleo
y la de Promoción y Desarrollo Económico, con competencias muy similares, que
se ocupan (o se dejan de ocupar) del asunto. En la ciudad de la Comunidad de
Madrid en la que el paro más ha crecido, el Ayuntamiento tiene como prioridad
solventar el problema de sus cuentas, dejando para mejor oportunidad el
problema del desempleo.
Los impuestos suben nuevamente.
El más conocido por todos, el IBI (la contribución), vuelve a subir en el 2012
el 10%. En el “Plan de Saneamiento Financiero”, se anuncian subidas para el
Impuesto de Vehículos de Tracción Mecánica y para el Impuesto de Actividades
Económicas. En tiempos en que se hace difícil para los ciudadanos pagar los
impuestos, el Ayuntamiento tiene que arreglar el despilfarro de años anteriores
y se vuelve a disparar la presión fiscal.
Las inversiones, la atención a la
ciudad, se paralizan. Ya en año 2011 se dejó de gastar el dinero para la
conservación de la ciudad. En concreto no se utilizó el dinero presupuestado
para el asfaltado, cuestión que ya no resiste más en nuestro municipio. Había
2.000.000 de euros que no se gastaron. Pese a eso, el agujero fue de 7.000.000
millones de euros. Para el año 2012 sólo hay 1.000.000 de euros, la mitad.
Los recortes se dan cerca de
nosotros. El recorte en gasto social hace más pobres a mis vecinos y vecinas;
el recorte en inversiones hace más pobre a nuestra ciudad, hace más pobre a Arganda.
