viernes, 30 de diciembre de 2011

Recortes próximos.


Los recortes en gasto social empobrecen a las personas y los recortes en inversiones empobrecen a los territorios.

No me refiero a los recortes que aprobará próximamente el Gobierno de Rajoy y que se ha cuidado muy mucho de anunciar durante la campaña electoral.

No me refiero a lo que, intentando dar la vuelta a la realidad, llaman “reformas” desde las filas del Partido Popular.

Cuando digo lo de “próximos” no quiere referirme al tiempo, sino al espacio. Me refiero a los recortes que se producirán aquí, en Arganda; a los recortes que realizará el Gobierno Municipal del Partido Popular.

Hace no mucho, al final de diciembre, el Partido Popular presentó los presupuestos del Ayuntamiento de Arganda para 2012. En esta ocasión, como acompañamiento, han presentado un documento con el título de “Plan de Saneamiento Financiero 2012-2014”, que no es más que el modo de recuperar en tres años el agujero de siete millones de euros, que se ha producido en las cuentas de 2010. Siete millones de euros que son el resultado del despilfarro continuado de muchos años y que ha ido creciendo como una bola de nieve hasta hacerse insoportable.

El modo de arreglar este agujero para Pablo Rodríguez, es muy sencillo: recortes y subida de impuestos; o como diría alguien del PP: ajustes y congelación fiscal. Parece que unos y otros hablamos de cosas diferentes.

En definitiva, los ajustes del PP significan que disminuye el gasto social y que se paraliza por completo la inversión. Traducida, la congelación de impuestos municipales significa que suben la mayoría de ellos.

El gasto para 2012 se reduce en todas las partidas sociales, sin excepción: familia y bienestar social, mujer, mayores, salud, consumo, cultura, juventud, infancia… en todas; ninguna se salva de los recortes. En momentos en que el apoyo de las administraciones es fundamental para que los más desfavorecidos puedan paliar de algún modo la situación, el Ayuntamiento tiene que solventar el problema de sus 7 millones de euros y los abandona.

No pensemos tampoco que supone una prioridad el empleo para nuestro Ayuntamiento. Los fondos en este capítulo también descienden, aunque hay dos concejalías, la de Formación para el Empleo y la de Promoción y Desarrollo Económico, con competencias muy similares, que se ocupan (o se dejan de ocupar) del asunto. En la ciudad de la Comunidad de Madrid en la que el paro más ha crecido, el Ayuntamiento tiene como prioridad solventar el problema de sus cuentas, dejando para mejor oportunidad el problema del desempleo.

Los impuestos suben nuevamente. El más conocido por todos, el IBI (la contribución), vuelve a subir en el 2012 el 10%. En el “Plan de Saneamiento Financiero”, se anuncian subidas para el Impuesto de Vehículos de Tracción Mecánica y para el Impuesto de Actividades Económicas. En tiempos en que se hace difícil para los ciudadanos pagar los impuestos, el Ayuntamiento tiene que arreglar el despilfarro de años anteriores y se vuelve a disparar la presión fiscal.

Las inversiones, la atención a la ciudad, se paralizan. Ya en año 2011 se dejó de gastar el dinero para la conservación de la ciudad. En concreto no se utilizó el dinero presupuestado para el asfaltado, cuestión que ya no resiste más en nuestro municipio. Había 2.000.000 de euros que no se gastaron. Pese a eso, el agujero fue de 7.000.000 millones de euros. Para el año 2012 sólo hay 1.000.000 de euros, la mitad.

Los recortes se dan cerca de nosotros. El recorte en gasto social hace más pobres a mis vecinos y vecinas; el recorte en inversiones hace más pobre a nuestra  ciudad, hace más pobre a Arganda.