Ya están aquí las fiestas del 2011.
Antes de seguir adelante, quiero desearos que las disfrutéis sin sobresaltos, que sean alegres y animadas, que os sirvan para pasar ratos agradables con vuestros amigos y familiares; que en cierto modo sirvan para compensarnos, o al menos para hacernos olvidar por algún tiempo, los malos tiempos por los que estamos pasando todos en general y algunos en particular.
Siempre he pensado que las fiestas en Arganda tocan en unas fechas muy apropiadas: suponen el final del verano y significan el punto de inicio del curso, de los cursos: el escolar, el laboral, el político, etc. Sirven como punto de inflexión entre la vida alegra y distendida que supone el verano y la vida más recogida y dedicada que supone para todos el otoño e invierno.
Comienza un nuevo curso y comienza con nuevas ilusiones, proyectos y responsabilidades. Comienza el nuevo curso escolar: mi hijo empieza con la Educación Secundaria y el cambio al “Instituto” nos tiene un poco nerviosos. Comienza el nuevo curso político y nos tenemos que ‘poner las pilas’. Hay multitud de cosas por hacer y llevamos cierto retraso. Llevamos un retraso importante aquí en Arganda.
Cuando terminen las fiestas, allá por el no tan lejano día 12 de septiembre, habrán pasado ya tres meses desde la toma de posesión de la nueva Corporación Municipal. El día 19 de septiembre, un poco más lejano que el término de las fiestas, pero tampoco tanto, se cumplen los 100 días desde la toma de posesión de Pablo Rodríguez como Alcalde, esta vez electo, de Arganda del Rey.
Cien días que se otorgan por la cortesía política al que comienza a gobernar. Cien días para que empiece con su proyecto político y comience a mostrar a los que somos sus administrados, sus intenciones e ideas.
En la pasada legislatura reproche en muchas ocasiones la inacción del anterior equipo de gobierno. Aquél equipo de gobierno estaba también encabezado por Pablo Rodríguez. Yo pensaba que esa inactividad era debida a la relativa situación de interinidad que se había producido por la dimisión del anterior Alcalde electo, pero los hechos empiezan a confirmar que la situación no era debido a esa situación aparente de provisionalidad.
Terminarán las fiestas y llegará el plazo que mencionaba antes de los 100 días. Se acabará la cortesía. Empezaremos a pedir cuentas a Pablo Rodríguez de su actividad y la de Arganda en este periodo. No admitiremos prórrogas. El plazo empezaba el 11 de junio, no empieza después de las fiestas. No admitiremos escusas. Denunciaremos la inactividad del gobierno municipal que salió de la toma posesión del 11 de junio. Lo denunciaremos, porque Arganda necesita de mucho trabajo y ese trabajo no se está haciendo.
Pero ahora tocan fiestas y toca decir adiós al verano. Pero antes de decir adiós al verano disfrutemos. Disfrutemos de las tan merecidas fiestas de esta año 2011.
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